martes, 6 de septiembre de 2016

ESTANCIA EN OPORTO I

A principios de septiembre, hemos pasado un par de días en Oporto, ciudad que no visitábamos desde hacía tres años. Esta ciudad desde que fue nombrada Capital Europea de la Cultura en el 2001 y puso en valor los importantes recursos de los que disponía, unido a las mejoras de las infraestructuras y del transporte urbano, han hecho de ella una ciudad muy atractiva, visitada por europeos y asiáticos. La proximidad con Cantabria y la idiosincrasia portuguesa hacen el resto. 

En este viaje nos ha sorprendido el exquisito diseño de las cajas de conservas portuguesas. Sabíamos que la sardina y el gallo de Barcelos  son los iconos del país vecino. Sabíamos que las conservas de sardina portuguesas son las más afamadas del mundo, no desmereciendo el resto de las conservas de pescado pero, de lo que nunca nos habíamos percatado, son los excelentes diseños de sus latas.
Algunos diseños de latas de conservas
Los diseños aparecen litografiados en las latas metálicas, en las cajas de cartón que las envuelven o en el papel que las recubre. Son diseños modernistas, que alternan con otros vintage,  que resultan muy atractivos. Dan ganas de adquirirlas más para apreciar  los diseños y conservarlas, que para degustarlas.

Otros diseños

No es casual que en Portugal se vendan tantas latas de conservas en las tiendas de modas, en las de artesanías y en las de regalo, como  en las de alimentación, que son su medio natural de distribución. Creo que no tardaremos mucho en esperar que para adquirirlas, tengamos que hacerlo en las galerías de arte. 
Si a un buen contenido, le sumas un bonito continente, la operación de marketing es perfecta. En este sentido debemos felicitar al sector conservero portugués.


No hay comentarios:

Publicar un comentario