sábado, 22 de junio de 2013

PARTICIPAMOS EN EL PROYECTO: MIGRAR ES CULTURA

Migrar es Cultura es un sitio web cuyo contenido inicial ha sido elaborado y coordinado por el Museo de América con el objetivo de recoger y mostrar la diversidad, el intercambio y el enriquecimiento cultural derivados de las migraciones, especialmente entre América y España.

Contempla este fenómeno tanto en el pasado como en el presente y abarca todos los aspectos de la cultura, desde la gastronomía hasta el cine, pasando por la música, la lengua y la literatura o las experiencias vitales. Se trata de una web organizada en canales temáticos y compuesta por textos, fotografías y vídeos cortos.

Mosaico del proyecto


Nosotros hemos participado con dos entradas. La de Alix se titula La revolución del maíz en la España Húmeda. En ella explica la importancia que para la Cornisa Cantábrica tuvo la llegada  desde América y su posterior plantación del maíz, entre las poblaciones campesinas. Se trata de explicar desde el punto de vista de una americana, lo que representó la denominada revolución del maíz.

 
La entrada de Fernando trata sobre un producto también americano que se utilizaba para blanquear las sabanas.  Era el añil–indigofera suffruticosa– un polvo azul resultado de macerar los tallos y las hojas de unas plantas del genero indigofera y que conocía bien ya que su abuela era lavandera.  Además estas pastillas se fabricaban en Cantabria, concretamente en Limpias, y llevaban la marca Brasso.

Cartón propagandístico de los productos Brasso


La entrada se titula Blanqueador de la ropa, de América: El añil y se pueden visualizar todas entrando en la web http://www.migrarescultura.es  Este  proyecto está abierto a todo aquel que quiera participar.

domingo, 16 de junio de 2013

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: "SARA LLAKTA. EL LIBRO DEL MAÍZ"


El pasado 11 de junio tuvo lugar en la  Casa de la Provincia de Sevilla, la presentación del libro Sara Llakta. El libro del maíz, una obra colectiva coordinada por el profesor de la Universidad Pablo de Olavide  de Sevilla, Pedro A. Cantero.
 
En Sara llakta, que en quichua significa tierra de maíz, colaboran 17 profesionales y está   editada por la Presidencia de la República de Ecuador y por la Universidad de Cuenca (Ecuador), coordinada por el profesor  Pedro A. Cantero. La obra muestra la pluralidad de valores que el maíz conlleva. El maíz en Ecuador conjuga dimensiones que van desde la agricultura a la mesa y desde la economía al imaginario.
 
Al mismo tiempo, el maíz está gravemente amenazado desde diversos frentes y es necesario no solo ayudar a tomar consciencia de la riqueza genética que encierra y del tesoro que esto representa para la Humanidad, sino también de la gran variedad de platos que de él derivan y que son un potencial considerable tanto para el fogón familiar como para la nueva restauración y el consecuente desarrollo de una gastronomía benéfica para la salud de la gente, la equidad y la economía del país.
 
Portada del libro
 
Sara Llakta comporta múltiples enfoques –científicos, históricos, literarios y culinarios–, sostenidos por un triple lenguaje: el de los textos analíticos, el de las recetas y el de las imágenes. Para los dos primeros se ha recurrido a especialistas de diversas disciplinas que esclarecen los distintos enfoques a los que este cereal se presta: Pedro A. Cantero  (antropólogo y gastrónomo), Plutarco Naranjo (nutricionista), Mateo Estrella (tecnólogo en hostelería), José Egüez y Hernán Loyola (ingenieros agrónomos), Javier Carrera  (agro ecólogo), Juan Martínez Borrero (historiador), Mª  Augusta Vintimilla (filósofa), Carlos Jaramillo (arquitecto), Lucy Ruiz (antropóloga), Carlos Álvarez (filólogo). A eso se unen 150 recetas, recogidas por Rosa Vintimilla, Mateo Estrella y Pedro A. Cantero.
 
 
Detalle de la presentación
 
En cuanto a las imágenes, han contribuido cinco autores. Dos diseñadoras –Belén Mena que ejecutó la primera edición y Cynthia Bodenhorst que se encargó de la segunda– con la colaboración de la ilustradora Paula Barragán. Y, sobre todo, dos fotógrafos con sensibilidades distintas: el fotógrafo sevillano Javier Andrada y el cuencano Juan Pablo Merchán.
 

jueves, 6 de junio de 2013

VISITA AL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL HÓRREO


El pasado día uno nos desplazamos  a visitar el Centro de Interpretación del Hórreo. Este se ubica en el pueblo de Bueño, municipio de la Ribera, muy cerca de Oviedo. Este pueblo es muy interesante ya que después de visitar el Centro, se puede realizar la ruta de los hórreos. El sólo conserva en bastante buen estado y magníficamente señalizado 36 hórreos y 10 paneras.
 
El hórreo es un granero aéreo que se eleva sobre el terreno mediante pilares, facilitando así la adecuada conservación de los productos que guarda en su interior, aislándolos de la humedad y de la fauna no deseada.
 
Todavía no se tiene claro de donde proviene la palabra hórreo. Una de ellas hace derivar la palabra del latín horreum (granero), mientras que la otra se la vincula a la voz pre indoeuropea orro, con el sentido de” lugar elevado”.
 
Los hórreos son propios de la España húmeda conservándose desde el Norte de Portugal hasta Navarra , pasando por Galicia ,Asturias, Cantabria y el País Vasco, siendo las dos primeras comunidades citadas donde más se han desarrollado y donde más se conservan.
 
No es el propósito de esta entrada, explicar las tipologías, evoluciones, variedades o decoraciones de los mismos; nos interesa como se vinculan estas interesantes construcciones con la llegada del maíz a España.
 
Por de pronto no se conoce en Asturias los orígenes de estas construcciones. Los más antiguos registrados son dos de la zona de Villaviciosa fechados en 1505 y 1507. Estas fechas coinciden exactamente con el inicio de la plantación del maíz en la cornisa Cantábrica. Sin embargo los hórreos asturianos han sido algo más que graneros. Sin entrar en la multitud de usos  que se les ha dado, lo que predomina es el de despensa .En ellos, aparte del grano, se guardaba los productos de la matanza, se ponía a secar el queso…etc.
 
Además existen dos datos interesantes. El primero es que aparte del típico hórreo asturiano de planta cuadrada y tejado a cuatro aguas, que convergen en un punto, existen los cabazos, típicos de la franja costera de la zona occidental de Asturias. Este granero, que  también es típico de Galicia,  por sus particularidades constructivas es únicamente un recinto donde se almacena y se seca el grano, fundamentalmente, el maíz.
 
 

El otro dato interesante es que las necesidades de volumen de almacenamiento que se dan en el siglo XVIII, surge una evolución del hórreo  y se inventa la panera. Este granero surge de la necesidad de agrandar el hórreo típico alargándole y por tanto haciéndole rectangular. Una panera es un hórreo rectangular con más de cuatro pegollos, con el tejado también a cuatro aguas, pero en vez de converger en un punto lo hacen en dos, formando una cumbrera. Esta evolución coincide con mayores cosechas de maíz y por tanto con más necesidades de secar y guardar los granos.

 

A modo de resumen y aparte de juzgar muy interesantes este tipo de construcciones populares que debemos estudiar , conservar y defender, dejamos constancia de la coincidencia de sus orígenes con la llamada revolución del maíz y sobre todo que las posteriores evoluciones han servido para dar cobijo a la gramínea americana 

 

lunes, 27 de mayo de 2013

LA POLILLA DEL MAÍZ


La Polilla del maíz Sitrotoga cerealella O  es una de las mayores plagas que atacan al grano del maíz en nuestra zona. Estas son pequeñas palomitas de color amarillo grisáceo de entre 6 y 9 milímetros de longitud.


Polilla del maíz
Aunque su distribución es mundial, sin embargo, se expande muy bien en las zonas templadas como es nuestro valle y en general toda Cantabria.  

Estos insectos pueden atacar los cultivos en el campo, pero es más frecuente encontrarlos en el periodo de almacenamiento o incluso durante el secado en llezas. La presencia de la polilla se detecta fácilmente al mover las panojas o el propio grano. Las larvas perforan el grano y se alimentan en su interior. El daño que causa en las panojas tiene un aspecto muy peculiar; en los granos aparece unos pequeños  agujeros. Los daños causados por las larvas son considerables al destruir internamente los granos. También ataca a otros cereales como el trigo.

 
Daños causados por la palomita del maíz en una panoja
 
Estas ponen los huevos parecidos a escamas en grupos de que cambian del blanco al rojo al acercarse la emergencia de la larva. Las larvas horadan los granos y completan su desarrollo en el interior hasta la emergencia del adulto.
 
Estado general de desarrollo de los insectos.1. Huevos. 2. Larva. 3. Crisálida. 4. Mariposa adulta
 
El ciclo de la polilla del maíz se desarrolla de forma óptima entre 26 y 30 ºC, cesando su crecimiento a una temperatura inferior a los 16 ºC. El almacenamiento del grano en zonas umbrías de la casa puede ser un impedimento para el desarrollo de esta plaga.
 
El control de esta plaga se puede realizar mediante medidas culturales como pueden ser la colocación de polilleras con trampas de feromonas. Ver experiencia en las tres  entradas tituladas Utilización de trampas de feromonas  en: www.elmaiz.org. Otra medida cultural pasa por la ventilación de los lugares del almacén  a fin de evitar humedades o aumentos de temperatura.
 
Las medidas químicas pasan por limpiar el lugar de almacenaje antes de introducir el grano mediante pulverización a base de metil pirimifos. Una vez la panoja o el grano almacenado se pulverizan con delmatrín. Todos estos productos y la forma de emplearlos pueden encontrarse en tiendas especializadas.






domingo, 19 de mayo de 2013

PRESENTACIÓN DE LA MONOGRAFÍA: VARIEDADES LOCALES DE MAÍZ DE CANTABRIA


El pasado día 14 y  en la sede del Centro de Investigación y  Formación agrarias –CIFA– de Muriedas, asistimos a la presentación  de la  monografía  titulada Variedades locales de maíz de Cantabria. La presentación corrió a cargo de los autores Benito Fernández, Manuel Mora y Eva García Méndez, técnicos a su vez de la institución.
 
El objetivo de esta monografía es la de divulgar la existencia del importante patrimonio agrícola en Cantabria, en lo referente a variedades locales de maíz seleccionadas y adaptadas durante generaciones, a las condiciones de cultivo singulares de nuestra región. La misma recoge la caracterización de 72 variedades procedentes de distintas zonas de Cantabria, que se custodian en diversos bancos de germoplasma de nuestro país, incluyendo una ficha técnica individualizada de cada una de ellas con datos e imágenes que las describen.

Portada del libro
 
Además y como introducción a la caracterización se explicitan las diferentes teorías  sobre los orígenes del maíz, su implantación en Cantabria y los usos tradicionales del mismo como materia prima panificable. También se recogen en imágenes algunas útiles para su manipulación del Museo Etnográfico.
 
Desde aquí queremos felicitar a los autores y a la institución que lo ha hecho posible.



domingo, 12 de mayo de 2013

EL LADO OSCURO DEL MAÍZ


Con este título el diario el País y en su sección de gastronomía publicaba un artículo el pasado día 19 de abril, sobre la fascinación que algunos chefs sienten sobre el cuitlacoche –el hongo del maíz conocido como Ustilago maydis–, recolectado en México y conocido como la trufa mexicana.
 
La degustación de este hongo es  una herencia prehispánica y aunque en México puede considerarse una comida popular –las quesadillas de cuitlacoche o de huitlacoche, como también se le conoce, hemos tenido oportunidad de degustarlas en repetidas ocasiones en el Distrito Federal–  los chefs de la alta cocina internacional, incluida nuestro Juan Mari  Arzak, los están incluyendo en sus menús. 
 
Este tema ya lo tocamos en una entrada fechada el pasado 14 de septiembre del pasado año titulada ¡Bienvenida la mona! La mona era el nombre que en Cantabria se daba  al hongo y servía para tiznarse la cara por los carnavales.
 
El que sea popular en México y por tanto asequible –en el mercado de La Merced de México DF (una especie de Merca para 9 millones de ciudadanos) –los vimos a precios muy razonables. Sin embargo en nuestro país se adquieren en las tiendas de productos mexicanos y una lata de 380 gramos pueden costar algo más de 15 Euros. Es decir adquieren el tratamiento de delicatesen. 

 
Venta de Cuitlacoche en el mercado de La Merced
 
Sobre la importancia gastronómica del hongo invitamos a nuestros visitantes a la  lectura del citado artículo, para lo cual incorporamos el enlace del mismo:
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/18/actualidad/1366309596_618992.html
 

domingo, 5 de mayo de 2013

LA PRESENCIA DEL MAÍZ EN LOS IMPUESTOS RELIGIOSOS


Hace unos días escuchábamos  en una televisión nacional que los curas de algunas  parroquias gallegas querían restablecer el impuesto eclesiástico denominado la oblata. Se trataría de compensar el descenso de las limosnas derivado de la crisis económica con este impuesto de origen medieval.
 
Al parecer y nos hemos enterado leyendo la prensa local gallega de esos días, el impuesto todavía está vigente en algunas aldeas de la Costa da Morte, cobrándose en metálico entre 5 y 30 euros.
 
 
Sin embargo, en sus orígenes y a partir del siglo XVII en la que se inició la plantación del maíz, el impuesto se pagaba con  maíz y con huevos. Concretamente la oblata consistía en entregar a la institución eclesiástica 7 kilogramos de maíz y una docena de huevos por familia  y año.
 
Hemos traído esta entrada a colación para verificar la importancia que tuvo una gramínea foránea, como recurso para pagar impuestos, en nuestro país. Algunos expertos  sostienen que la llegada del maíz  a la cornisa  cantábrica supuso para el campesinado de la zona, el  que, por primera vez, dispusiesen de excedentes, dado los altos rendimientos que tenía.
 
Conocemos su existencia, gracias a los inventarios de bienes o contabilidades de instituciones eclesiásticas y casas nobles. Cuando fallecía alguien de cierto estatus se realizaba un inventario de sus bienes para adjudicar la herencia, y en él se detallaban las fincas, los muebles, los aperos de labranza, los animales y también el stock de cereales existente en arcas y paneras del difunto.
 
Tipo de arcón donde se guardaba el grano
 
Los monasterios cobraban rentas de la tierra y diezmos a los campesinos. Estos recibían  el diezmo completo –el 10 % de las cosechas–  y rentas en especie por el cultivo de sus tierras, que en este caso eran también proporcionales a la cosecha, cuartos y quintos

 
Es decir, los campesinos tenían que pagar a las instituciones religiosas, cada año, entre un 30 y un 35 % de su producto. El 10 % del diezmo más el 20 % o el 25 % de la producción en concepto de renta, según fuese el cuarto o el quinto. El producto según zonas era preferentemente maíz.


Estas rentas, pagadas también a la nobleza local, fue lo que propició durante el siglo XVIII un boom constructivo en torno a iglesias, ermitas y casonas señoriales.  En definitiva se puede afirmar que la explosión constructiva de ese siglo se debe a un grano, que traído de América, revolucionó la agricultura desde el País Vasco hasta Galicia.