jueves, 16 de diciembre de 2021

UN ANIVERSARIO Y UNA TAREA PENDIENTE, EN EL AYUNTAMIENTO DE HERRERÍAS

El ayuntamiento de Herrerías ha decidido festejar el centenario del Puente del Arrudo, colgando unas banderolas de las farolas instaladas en el mismo. Es una acertada decisión ya que esa infraestructura fue y sigue siendo muy importante para el municipio.

                         Banderolas instaladas en el puente del Arrudo

Ese puente sustituyó a otro de madera, instalado sesenta metros aguas arriba, construido con las aportaciones de los vecinos y de algunos municipios colindantes, para sustituir un paso de barca de funcionamiento anómalo. Duró 35 años, de 1886 a 1921.

Esta gesta –la madera fue cedida por los pueblos de Cades y de Rábago de sus montes comunales- dio lugar a una exposición organizada en el Centro Cultural Manolo de Cos, en el 2018.

El puente en su lado derecho tenía una piedra labrada conmemorativa de esa hazaña que, tanto verbalmente como por escrito registrado en el ayuntamiento, invité al alcalde a recuperarla para  exponerla en los jardines del edificio municipal. La información la tenía de un vecino del Arrudo, Marcelino Pérez Linares, que conocía donde estaba enterrada y además a no demasiada profundidad, por lo que sería fácil extraerla.

Me pareció que el alcalde mostraba interés en el tema, pero han pasado casi cuatro años y que sepa la piedra sigue enterrada. Si el puente actual es objeto de un justo homenaje, más justo parece recuperar una piedra histórica, labrada, que dio paso al actual puente homenajeado y que puso al Arrudo en los mapas.

Sin duda, recuperar esa piedra es una tarea pendiente de la actual corporación municipal. Veremos






Posdata. La construcción del primitivo puente ha dado lugar a un par de publicaciones:

-       Comunicación presentada y recogida en las actas de las I Jornadas de Patrimonio Industrial de Cantabria. Finca Rosequillo. La Concha de Villaescusa, 2019.

-     Sánchez, Alix M. y Sopeña, Fernando. 2021. Una iniciativa solidaria digna de contar. Colección: Papeles de la Sierra nº 2. Cades.


domingo, 12 de diciembre de 2021

LOS RESTOS DE LA VIEJA IGLESIA DE PESUÉS

 

La actual iglesia de Pesués, situada a un costado de la carretera nacional N-634, a la altura del núcleo urbano, se inauguró en 1950 para sustituir a la vieja incendiada en 1937.

Esta última se situaba detrás del actual Hostal Baviera, a un lado del camino de acceso al pueblo. De hecho, el lateral de la iglesia ejercía de muro limitador del camino.

Existen un par de fotografías de cómo quedó la iglesia, una vez incendiada.


                                       Vista central de la iglesia, al costado del camino. 


                                               Vista interior . En el centro el ábside rectangular

Era una iglesia rectangular de tres naves, con un ábside rectangular que es lo que mejor se conserva actualmente. También se conserva todo el perímetro de la iglesia, aunque con los muros rebajados, haciendo de tapias limitadoras.

                                                                Ruinas del ábside rectangular

En la primera fotografía se observa una casa delimitada por un muro delantero dotado de portilla de entrada, mientras en la parte derecha se observa un muro también delimitador construido en mampostería, coronado con columnas de ladrillo. Pues bien, ambos elementos siguen existiendo, aunque modernizados.


El bardal del frente entrada a la iglesia. El muro de los tiestos es el mismo de 1937, al igual que la casa del frente.

La iglesia la quemaron componentes del ejército republicano, posiblemente en su repliegue hacia Asturias en 1937. Este sentimiento anticlerical en la España republicana, tenía que ver con el papel asumido por la iglesia de actor político, en vez de haberse mantenido en el terreno de lo moral, que era su función.

También era una respuesta al poder de la Iglesia y la represión que ejerció contra el pueblo cada vez que tuvo ocasión, la última de ellas tras la aprobación de la Ley de responsabilidades políticas de febrero de 1939, que inició la represión del régimen franquista.

martes, 7 de diciembre de 2021

FÁBRICA DE CALCINACIÓN DE CALAMINA, EN SAN VICENTE DE LA BARQUERA

 

El titular de esta entrada está tomado de uno de los mapas que componen la serie: Itinerario de Torrelavega a Tina Mayor, fechado en 1862.  

     Remarcada la ubicación de la fábrica de calcinación en el puerto de SVB

La calamina, normalmente, es una asociación de dos minerales: silicato de zinc y carbonato de zinc, en diferentes proporciones. A fin de disminuir los costes de los fletes, reduciendo su peso y su volumen, solía calcinarse en unos hornos, a una temperatura por debajo de su punto de fusión, para eliminar el agua de constitución y el dióxido de carbono. De esta manera se concentraba el zinc.

La calamina tratada en San Vicente era la extraída en las minas de La   Florida y transportada mediante carros hasta el puerto, por La Compagnie des Mines et Fonderies de la Province de Santander et Quiros, (1) hasta que fue absorbida por la Real Compañía Asturiana de Minas, en 1888.

En consecuencia, lo que había en el puerto de San Vicente de la Barquera, tal como nos relata Gerardo Cueto en su trabajo, era un par de hornos donde se calcinaba el mineral en los que se ocupaban algo más de 100 hombres; 60 en los hornos, 12 en las lanchas y unos 30 en el transporte desde la mina al puerto.

Este tipo de hornos fueron abundantes en nuestra región para tratar la calamina obtenida en las numerosas explotaciones mineras. Los que mejor se pueden observar actualmente son los de Ojedo a la entrada a Potes, Ver fichas en https://redpatrimonioindustrialcantabria.org/




(1) Cueto Alonso, Gerardo J. 2008. Una experiencia fallida en la minería del norte de España: La Compagnie des Mines et Fonderies de la Province de Santander et Quirós (1855-1888). De re metallica (Madrid): revista de la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero, ISSN-e 1888-8615, N.º 10-11, págs. 47-56


domingo, 21 de noviembre de 2021

TURBINA HIDRAÚLICA MIRAPEIX, EN CELUCOS

En el barrio La Molina de Celucos, desde 1911 y hasta hace un par de años, ha funcionado la fábrica de luz La Molina, que tomaba las aguas del arroyo del mismo nombre y que dio lugar a la Electra La Molina. 

Fábrica de luz La Molina

Esta central que disponía de embalse propio, a través de una tubería forzada de hierro fundida de 20cm. de diámetro, alimentaba una turbina Pelton de un único chorro, que movía un alternador de 50 KW de potencia. La salida del agua de la turbina era nuevamente conducida para mover los rodetes de dos molinos para maíz, situados en un piso inferior.

Esa potencia del alternador era suficiente para que en los primeros años suministrara energía eléctrica, por las noches, a algunas casas de los pueblos de Cabrojo, Obeso, Pedreo, Puentenansa, Celucos y Rioseco. Eran los tiempos en los que se usaba una única lámpara portátil que se trasladaba al local de la casa donde se necesitase.


Detalle del grupo generador

Lo importante de esta central, aparte de su dilatada historia, es la existencia de una turbina que lleva grabado F. MIRAPEIX. SANTANDER, que indica el nombre del ingeniero catalán que trabajó inicialmente en los Talleres de San Martín, de Santander, pasando más tarde a denominarse Corcho Hijos. En ambos periodos, pero sobre todo en el último, Francisco Mirapeix llegó a patentar importantes modificaciones a las turbinas conocidas, que situaron a T. Corcho como un proveedor muy destacable de este tipo de productos.

La producción de Corcho Hijos se acercó a los tres millares de turbinas instaladas por toda España, que podrían equivaler a una potencia de unos 45.000 KW (1) El diseño de las turbinas estaba personalizado, de acuerdo a las características del salto. Corcho, en vez de hacer adaptar el salto a sus turbinas, adaptaba cada turbina fabricada al salto existente y al servicio demandado por la instalación, poniéndole en condiciones ventajosas respecto a industrias de la competencia sin oficina de desarrollo.

Detalle de la turbina Mirapeix de la central la Molina

Construía turbinas frontales, de eje horizontal y vertical; de cámaras abierta, cerrada o espiral, eventualmente gemelas; con regulación interior o exterior; de descarga simple o doble. Fabricación adaptada a las condiciones tan diversas de los saltos, más aún si se piensa que la propia Corcho fabricaba reguladores de velocidad y que los álabes de las turbinas Francis eran también patente del ingeniero F. Mirapeix.

Nos consta que el Colegio de Ingenieros Industriales de Cantabria, está intentando recuperar el máximo de turbinas Mirapeix instaladas en nuestro país. Si la central La Molina algún día decide desprenderse de ella, ya sabe a quién dirigirse para salvaguardar tan importante legado del patrimonio industrial de Cantabria.





 

(1) FERNÁNDEZ ACEBO, Virgilio y MAZA-MADRAZO PEREDA, Rodolfo. (2005) Las empresas “Corcho” de Santander en el 150 aniversario de su fundación. Altamira LXVIII: Pp:179-256. Centro de Estudios Montañeses. Santander.



miércoles, 17 de noviembre de 2021

EL SISTEMA "ATRAPANIEBLAS" DE OZALBA

Los picos de Ozalba son un conjunto de picos calizos que dominan la collada de Ozalba, a 566 metros de altitud. Su vertiente norte, la que da a los pueblos de Celucos y Riclones, tienen un fácil acceso a través de la pista que sube a Trespeña. Los picos más altos corresponden a altitudes por encima de los 700 metros, siendo el mayor el llamado de Los Abidules de 929 metros, situado en la punta más occidental de la peña.

En pasados días paseando por ella, nos encontramos con los restos de un invernal, situado a 664 m. de altitud, donde su propietario había instalado un sistema atrapanieblas tridimensional para obtener agua. 

Detalle del conjunto del atrapanieblas

El sistema consiste en un bastidor metálico en forma de prisma de 2x4 metros de alto. Este posee varias capas superpuestas de mallas captadoras, cinco en total, que permiten una mayor estabilidad estructural y exponer una gran cantidad de superficie captadora ocupando el mínimo espacio.

El funcionamiento es muy sencillo; el vapor de agua atmosférica que forman las nieblas, al chocar contra la malla se transforman en pequeñas gotitas de agua que se deslizan hacia abajo. En la parte baja del bastidor se encuentra una bandeja plástica que recoge esa multitud de gotitas atrapadas en las mallas y a través de un conducto lo deposita en un reservorio de agua. En este caso son dos tanques de agua de mil litros cada, uno instalados en serie, uno fuera del invernal y el segundo dentro.

Detalle de la bandeja de recogida del agua

Estos sistemas están muy extendidos en las zonas desérticas del Perú y de Chile, para atrapar las masas de aire húmedo del océano pacífico y en nuestro país en algunas islas de Canarias. Lo que representa una novedad es verlos instalados en la denominada España húmeda.


             Sistema de conducción del agua del atrapanieblas al tanque

Tenemos la sensación de que en los últimos veranos, tan calurosos algunos de ellos, el ganado que pasta en Ozalba, haya podido tener alguna carencia de agua y el atrapanieblas descrito pueda ser un buen sistema para obtenerla. En el momento de la visita ambos tanques estaban llenos.


Segundo deposito instalado dentro del invernal

Hay que felicitar al ilustrado que decidió instalar este sistema atrapanieblas en Ozalba. Dicho queda.


domingo, 14 de noviembre de 2021

LA FACETA AGRÍCOLA DE TALLERES OBREGÓN DE TORRELAVEGA y II

 

El arado puede asegurarse que es el instrumento agrícola más importante y tan antiguo como la aplicación del hombre a la tierra. Sus diseños han sido fruto de los agrónomos más distinguidos y de los mecánicos más consumados. En esa pieza están contenidos actualmente los principios de la mecánica; no hay pieza en el mismo que no se explique racionalmente.

Regulan la profundidad y anchura del surco, el sistema de vertedera con su concavidad adecuada y su frente, si es giratoria o no, sistemas para modificar la profundidad del surco, sistemas de agarre a la bestia, si dispone de ruedas para facilitar la tracción y si el sistema es de una o dos estevas. Cada suelo necesitaría su tipo de arado adecuado al mismo.

El arado pinaque es un arado de una sola esteva, de vertedera giratoria, y timón de madera, disponiendo de un sistema para regular la profundidad del surco y el ángulo de penetración de la reja en el terreno. Una aldaba fijada a la esteva permite sujetar la vertedera, según el lado de trabajo.

                                  

Arado tipo pinaque expuesto en el museo etnográfico de Cantabria

Este arado debió de ser muy cualificado por su simpleza y baratura. Una serie de mecanismos muy ingeniosos hacían posible girar la vertedera a ambos lados del timón, lo que permitía arar de forma continuada sin necesidad de regresar al origen para realizar nuevos surcos. Además, la reja podía reponerse.

El Boletín Oficial del Ministerio de Fomento de 1860, dedica un interesante reportaje sobre los arados modificados por Salvador Pinaquy, que en el reportaje denominan pinaqui


Página del informe sobre los arados pinaqui.BOMF_1860

El arado que aquí presentamos, según Aparicio, su propietario, pudo ser fabricado hacia 1930, que es la fecha cuando llega a Carmona. Esto quiere decir que esta tipología de arado estuvo en el mercado más de setenta años, lo que nos advierte de lo bien concebido que estaba.


  Collage con el pinaque de Carmona, vista frontal, posterior y marca del fabricante

No hemos encontrado nada sobre esta actividad de T. Obregón y si fabricó otras máquinas para el sector agrícola. Al disponer de fundición sería un aspecto más de su actividad desarrollada en la primera mitad del pasado siglo. También desconozco si pagaba algún tipo de royalty a Talleres Martín Sancena, sucesor de Pinaquy o la patente estaba ya vencida.

Esperamos que algún lector del blog aporte más sabiduría, sobre esta faceta desconocida, que la aquí contenida. Se agradecería

jueves, 11 de noviembre de 2021

LA FACETA AGRÍCOLA DE TALLERES OBREGÓN DE TORRELAVEGA I

 

Talleres Obregón y Compañía fue un importante taller metalúrgico de Torrelavega, fundado en 1908 y cerrado en la década de los 90. En esos ochenta años de vida se le reconocen algunas especializaciones muy importantes.

Se ubicaba en la calle Pero Niño, al costado de la línea férrea del Cantábrico a la altura del desvío de la vía del Grillo, la que unía la línea de vía estrecha de este ferrocarril con la ancha de Renfe, en la estación de Sierrapando.

Naves de T. Obregón. Época de construcción ferroviaria.

La primera tiene que ver con su faceta de construcción de material ferroviario para el ferrocarril del Cantábrico (1). Desde 1.916 hasta 1950 se convierte en un proveedor de todo tipo de vagones; de bordes bajos, altos y cerrados y de diferentes tonelajes, en competencia con otras empresas cántabras: Talleres del Astillero y Talleres Corcho e Hijos. También competía con importantes firmas vascas especializadas en la fabricación de estos materiales.

A partir de mitad de siglo se especializa en el sector minero. Sigue construyendo material ferroviario para este sector: vagonetas mineras, vagones basculantes, vagones tolva…y diseña, patenta y fabrica maquinaria diversa para la minería. Desde máquinas para la concentración y lavado de minerales, bombas impulsoras para líquidos y sólidos, trómeles, molinos para blendas, vibro tamices…etc. Fue un importante proveedor de la Real Compañía Asturiana de Minas, en sus diversas instalaciones, que tenía repartidas por el norte de España.

                 Catálogo de T. Obregón sobre el sector minero                    

Recientemente hemos conocido una tercera faceta: la de fabricante de maquinaria agrícola. La hemos sabido a través de nuestro amigo carmoniego y experto etnógrafo, Aparicio Gómez, que dispone de dos arados, tipo pinaque, construidos por talleres Obregón. Esta faceta del taller torrelaveguense la desconocíamos completamente. 

El arado tipo pinaque toma el nombre de su inventor, un ciudadano francés, Salvador Pinaquy, establecido en Pamplona a mediados del siglo XIX donde instaló una fundición de hierro en la que construía maquinas agrícolas; arados, escardadoras, extirpadores de raíces, rastras, gradas, pequeñas aventadoras, trilladoras, segadoras…etc. A juzgar por los premios recibidos debió ser una empresa importante.


    Propaganda de la fundición Martín Sancena en Pamplona, sucesor de Salvador Pinaquy, inventor del arado castellanizado como pinaque




 

(1) López Calderón, Manuel. 2020. La Cía. del Ferrocarril del Cantábrico. Línea de Santander a Llanes. Asociación Cántabra de Amigos del Ferrocarril. Santander. PP. 259 a 265.


CONTINUARÁ