lunes, 2 de diciembre de 2024

ELECTRA ISEÑA, S C. RAMALES DE LA VICTORIA

 INTRODUCCIÓN

Electra Iseña, heredera de la que en su día fue la Cooperativa Electra Ramales SA, fue una compañía que suministró energía eléctrica a mediados del siglo pasado a Ramales, y a los núcleos de Guadamino, Riancho, y Pondra, estos últimos próximos a Gibaja.

Nos centraremos en la primera, cuando la central eléctrica está a punto de salvarse de una ruina avanzada, que explicaremos más adelante.

Vista actual de la central de Iseña 

COOPERATIVA ELECTRA RAMALES,SA   

Los inicios de la Cooperativa se sitúan en 1912 cuando una serie de vecinos de Ramales se constituyen en cooperativa para el suministro de fluido eléctrico para el alumbrado de sus casas y el alumbrado público del pueblo, para lo cual solicitan una licencia para reparar los elementos del molino deteriorados del núcleo de la Herrería y para construir un edificio adosado para central eléctrica (1). La licencia también recogía el despliegue de la red hasta la caseta de transformación ubicada a la entrada al pueblo, incluidos los postes, las palomillas y los aisladores. El presidente de la Cooperativa era Juan José Moral García.

La energía para mover rodetes y turbinas era del rio Iseña, que aflora un par de kilómetros aguas arriba en la denominada Fuente Iseña, que es el principal punto de drenaje de la Sierra del Hornijo.

Con el paso del tiempo y ante el aumento de la demanda, que ya no podía cubrir la central de Iseña, deciden alquilar el molino con su salto de Entrepuentes y construir una segunda central en un nuevo edificio adosado al molino. En este caso la energía para mover los mecanismos la proveía el rio Asón.  

Las instalaciones, aunque precarias, eran ingeniosas. Por el día ejercían de empresas molturadores, mientras que, por la noche, se convertían en generadoras de energía eléctrica. Lo único que tenían que hacer era desviar el agua hacia un lado o hacia el otro abriendo o cerrando compuertas.

Vista en rojo de las centrales de Iseña y Entrepuentes pertenecientes a la Cooperativa (2)

Ambas centrales tenían la misma potencia 25 KVA y actuaban acopladas en paralelo enviando la energía a la caseta de trasformación que contenía trasformadores secos de baja eficiencia energética. A ello se unía la red de distribución sobre alambres galvanizados de escasa sección, lo que propiciaba unas bajadas de tensión muy importantes.

Una inspección de los ingenieros de la Delegación de Industria de Santander, llevada a cabo en 1949, manifiesta que: ambas centrales puestas en funcionamiento con la carga que suponía el alumbrado a base fija que estuviese conectado en aquel momento y los motores eléctricos de los abonados de fuerza motriz, se constata que a caseta llegan 31,6 KW y el voltímetro de la red de alumbrado en las líneas de baja, marca 70 voltios en lugar de los 125… Y finalizaba: de esta manera se comprende la excesiva que es la carga conectada para la potencia producida por dichas centrales y por consiguiente lo muy defectuoso que resulta el alumbrado que suministra esta empresa a sus abonados.

Finalmente les recomendaban el traspaso de todas las instalaciones a la Cía. Anónima Electra Vasco Montañesa, -CAEVM- que tenía varias centrales en la zona, sobre todo la de Rasines de 420 KVA de potencia.

ELECTRA ISEÑA SC   

Las instalaciones no las traspasaron a la CAEVM, lo hicieron el año siguiente, 1950, a una nueva sociedad denominada Electra Iseña SC, dirigida por Luis Revuelta Fuertes. 

Tampón de la compañía eléctrica

Dado el estado de ruina de las instalaciones de la Cooperativa deciden invertir en la reconstrucción total del calce y el embalse de la central de Iseña, renovación del aparataje de la central, sustitución de los trasformadores secos por otros de más potencia y en baño de aceite, sustitución del cableado de hierro de las líneas de baja tensión, por hilos de cobre de 50, 35 y 16 m/m de diámetro. Cambio de aisladores y la construcción de una línea de 5KV entre Ramales y Gibaja para enlazar con la red de la CAEVM para poder ajustar cualquier contingencia por la ampliación de demanda de fluido eléctrico. Ambas empresas tenían un contrato de colaboración de suministro de energía, en el caso que fuese necesario.

La inversión fue de 1.300.000 pesetas de 1950, mediante la cual pretendía ajustar las tarifas que en aquel momento era de 0,35 pts./kilovatio de alumbrado. Las tarifas eléctricas que tenía que aprobar la Delegación de Industria eran el caballo de batalla de estas pequeñas empresas (3).

Estas tarifas se fijaban en función de los costes de explotación y de la amortización del capital invertido. Aunque se trataban de uniformar por zonas, no siempre se conseguía. Además, en la zona operaban hasta cinco empresas generadoras de energía eléctrica.  

TARIFAS APLICADAS EN LA ZONA. Año 1951

EMPRESA

MODELO DE TARIFA

TARIFA (pts.)

Cía. VASCO MONTAÑESA SA

Kilovatio luz por contador

1.10

Lámpara fija de 25 W.

4,55

Kilovatio fuerza

0,45

ELECTRA ASÓN (*)

Kilovatio luz por contador

1,10

Lámpara fija de 15 W.

5,40

ELECTRA CABO MAR (*)

Kilovatio luz por contador

1,10

Lámpara fija de 15 W.

5,50

ELECTRA SOBANA (*)

Kilovatio luz por contador

1,10

Lámpara fija de 25 W.

5,50

(*) Estas compañías únicamente ofrecía servicio por la noche. 

Nuestra empresa que hasta esas fechas tenía aprobada una tarifa de 0,35 pts/kilovatio de alumbrado, solicitaba actualizar sus tarifas de la siguiente manera: 

ELECTRA ISEÑA, SC

MODELO DE TARIFA

TARIFA(Pts.)

Kilovatio de luz por contador

1,10

Kilovatio de fuerza por contador

0,50

Lámpara fija de 25 W.

5,50

Lámpara fija de 15 W.

3,80

Estas tarifas sirvieron para normalizar la precariedad anterior, pero no la futura. El lógico incremento de la demanda eléctrica no era resuelto satisfactoriamente, hasta tal punto que existe amplia correspondencia de desavenencias y denuncias entre el ayuntamiento de Ramales y con alguna empresa como la Industrial Lechera del Asón y la electra. Esta situación se alargó hasta bien entrada la década de 1960.

Carta de ILA reclamando un mejor servicio

Actualmente la central de Iseña está en un estado de ruina y su vandalización se ha iniciado. La central guarda todos los equipos -alternadores, dinamo, cuadro de mandos, turbinas… y demás pertrechos. Sabemos que las turbinas eran del tipo Francis y fabricadas por Corcho Hijos en Santander.

Situación actual del cuadro de mandos de la central

En el primer cuarto del siglo XX, los Talleres de Corcho adquirieron especial prestigio por la fabricación de la turbina Mirapeix, modificación de la Francis a la que superaba en rendimiento y era capaz de funcionar con desniveles de tan solo l,20 m. Sus teorías sobre la variación de los alabes se estudiaban en libros de texto españoles y alemanes de la época y Corcho instaló estas turbinas por toda la geografía española (4).

Las turbinas Mirapeix fabricadas en los talleres de San Martín se instalaron en centrales eléctricas de toda España -hay más de trescientas catalogadas-, y aún hoy en día, pese al tiempo transcurrido, existen algunas operativas. En la sección de hidráulica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI) de Madrid, siguen funcionando en la actualidad para la enseñanza dos turbinas suyas en perfecto estado.

Recientes gestiones realizadas por la asociación Red de Patrimonio Industrial de Cantabria https://redpatrimonioindustrialcantabria.org/, especialmente de su presidente, se está a punto de cerrar un acuerdo de adquisición de la misma por parte del Ayuntamiento de Ramales de la Victoria para su preservación. Esta central suministró  energía eléctrica para el alumbrado público de Ramales, durante varias décadas del pasado siglo.

NOTAS

(1) García Gómez, Pedro.2015. Molinos y otros ingenios sobre el Asón. Revista Altamira del Centro de Estudios Montañeses. Pp 261-314. Santander.

(2) https://mapas.cantabria.es/

(3) Archivo Histórico Provincial de Santander. Fondo de Industria. Sección de bajas. Caja 148. Expediente 2.836.

(4) http://www.mirapeix.org/


viernes, 29 de noviembre de 2024

CERÁMICA VIRGEN DE LA PEÑA, SA/TERREAL.VIRGEN DE LA PEÑA.

 

Cerámica Virgen de la Peña SA, -CVPSA- fue una tejera/ladrillera cántabra fundada en 1948 por varios empresarios santanderinos y torrelaveguenses, que aportaron algo más de un millón de pesetas para constituir la sociedad. Disponían de un horno Hoffman para la producción de tejas y ladrillos (1).

Anteriormente ya se la conocía como una tejera artesanal contando con un horno tipo hormiguero y disponer de la cantera de arcilla de buena calidad a pie de obra.

Vista aérea de la fábrica y de la cantera de arcilla.Año 2010

Tras años de dificultades, la familia Celorio se hizo con el control de las dos fábricas cabezonenses -la planta de las Navas y la de Virgen de la Peña- y a partir de 1990 se implica en la modernización de las mismas mediante la mecanización de los procesos productivos, sobre manera en la primera de ellas.

La planta de CVPSA contaba con 65.000 m2 de suelo, donde se producían 18.000 toneladas de teja curva al año. Las oficinas se encontraban alejadas de las instalaciones productivas. Su plantilla a lo largo de los años se mantenía estable en una veintena de trabajadores.

Vista actual de las naves

En el 2006 la multinacional francesa TERREAL compra las instalaciones cabezonenses, dentro de un proceso de concentración iniciado en nuestro país en torno de los fabricantes cerámicos, un sector muy atomizado. Eran tiempos de bonaza económica con un sector inmobiliario en pleno apogeo.

Logotipo de la multinacional francesa, ultimo propietario de VPSA

Esta multinacional francesa, líder europeo en productos cerámicos, dispone de 14 fábricas en Francia, en Italia, en EE.UU. y en nuestro país, la fábrica de La Pera, en la provincia de Gerona. Da empleo a 3.200 trabajadores.

Terreal logra en el 2008 una autorización ambiental integrada para el conjunto de las instalaciones para: la fabricación y cocción de material cerámico con una capacidad de producción de 36.500 toneladas por año de producto cocido y para la cantera de extracción de arcilla ubicada en Virgen de la Peña (2).

Posteriormente, en el mes de diciembre del 2012, plantea un expediente de regulación de empleo con extinción de todos los contratos de trabajo y comunica a las autoridades el cierre definitivo de la tejera desde el primero del año siguiente. Era el fin de la tejera.

Las antiguas instalaciones de la tejera todavía se conservan de forma completa, aunque adaptadas a los nuevos usos como almacén de bebidas. El edificio de oficinas aislado de las instalaciones, las dos naves adosadas y escalonadas de mayor a menor y un edificio en la parte trasera para la regulación de los mecanismos del gas que le llegaba vía gasoducto, para calentar los hornos.  

Antiguas oficinas de la tejera

¿Qué pasó entre medias? La fábrica fue adquirida en pleno boom inmobiliario, poco antes de la crisis financiera iniciada a mediados del 2007 que llevó al colapso de la burbuja inmobiliaria en nuestro país, parando en seco todo a la actividad constructiva. Hoy no queda en Cantabria alguna empresa ceramista

NOTAS

- (1)Ansola Fernández, Alberto.2009. Industria y Mercado de Trabajo en la Comarca de Cabezón de la Sal (siglo XX.) Centro de Estudios Rurales. Universidad de Cantabria. 

- https://terreal.es/es

https://mapas.cantabria.es

- (2)Extinción de la AAI/005/2006 – TERREAL ESPAÑA DE CERÁMICAS, S.A.U. - Resolución de fecha 01/10/2014. Enlace al anuncio de fecha 01/10/2014 en el BOC de 16/10/2014


domingo, 24 de noviembre de 2024

FÁBRICA DE ZAPATILLAS DE MATEO VALVERDE. EL ASTILLERO

 

El Astillero por razones que no vienen al caso fue un gran centro de manufacturas de alpargatas, zapatillas y calzado en general, llegando a albergar, durante la primera mitad del pasado siglo hasta 16 centros, incluido el que nos trae en esta entrada: la fábrica de alpargatas Valverde.

Durante 42 años, los que discurren entre 1919 y 1960, Mateo Valverde Valverde regentó una importante fábrica de alpargatas en la calle La Industria nº 5 de esa localidad.

Propaganda de Valverde

Una buena parte de esos años debieron ser bastante convulsos, porque así lo eran las circunstancias. Pasar una guerra civil que duro casi tres años y una posguerra, con la escasez de materias primas del entorno de las fibras vegetales fuesen yute, esparto o el cáñamo. O la lona y el algodón necesario para su confección. O enfrentarse desde 1950 a una demanda decreciente de este tipo de calzado como consecuencia del aumento del nivel de vida que terminó arrasando la industria alpargatera.

Esta fábrica declaraba en 1947 el parque de maquinaria disponible siguiente:

-       Tres máquinas de coser suela, sistema rápido, marca Illaramendi.

-       Dos máquinas de rematar puntas, marca Larrañaga.

-       Dos máquinas de rebordear suelas.

-       Dos máquinas de capellar escarpín.

-       Dos máquinas de capellar, marca Blak

-       Una maquina de cortar tela, marca Rovi

-       Cuatro maquinas de coser telas, marca Singer industrial

-       Dos máquinas de ribetear telas

Para mover estas máquinas disponía de cuatro motores eléctricos de 4, 2,1,5 y 1HP, respectivamente.

Con una plantilla de 20 operarios declaraba fabricar 360.000 pares de alpargatas ese año. Estamos pues ante una fábrica mecanizada y con unas cifras de producción importantes, a pesar de las restricciones de energía eléctrica que tenía.

Para hacer frente a ellas, en 1945, tuvo que comprar un motor de gasolina de 5 HP, marca Vellino, para sustituir a tres motores eléctricos. Esta solución no estuvo exenta de problemas, pues tuvo que asegurarse de un cupo anual de 1.400 litros de gasolina al año, para alimentar al motor.

Solitud de compra de motor de gasolina. Año 1945 

Para la confección de la alpargata se proveía de trenza de yute, posiblemente proporcionada por La Emiliana de Caldas de Besaya, más tarde, Soldevilla Industrias Yuteras, que se hizo cargo de la misma. 

La materia prima para la confección de las alpargatas citadas, eran las siguientes, al año:

-       75 toneladas de trenza de yute.

-       7,5 toneladas de hilo de coser.

-       4,4 toneladas de cordelería de yute de diferentes diámetros.

-       48 kilómetros de lona de 0,80 metros de ancho.

-       1.080 kilómetros de cinta de algodón.

La adquisición de estas materias primas no estaba libre de multitud de dificultades hasta tal punto que, la Delegación de Industria debía certificar las actividades desarrolladas en la fábrica, para poder tener acceso al mercado.

En el mes de julio de 1960, Mateo Valverde solicita, a través de un expediente, el despido de toda la plantilla, aduciendo una crisis económica. El proceso administrativo se alarga unos meses para proceder al cierre definitivo en 1961.


BIBLIOGRAFÍA

- Archivo Histórico Provincial de Santander. Fondo de Industria, sección de bajas. Caja 127. Carpeta 657.


domingo, 17 de noviembre de 2024

CURTIDOS CABEZÓN. CABEZÓN DE LA SAL.

 

Desde 1941 funcionó una fábrica de curtidos autorizada inicialmente a Serapio González Pis para curtir exclusivamente cueros de cabra y oveja, que estaba situada en el extremo norte del Parque de la Losa y junto rio Rey y perpendicular a la carretera Nacional N-634 que va desde Santander a Oviedo, en su margen izquierda. A unos veinte metros de su parte trasera se encontraba en matadero municipal de Cabezón de la Sal.

Abarcaba todo el proceso de curtición desde la maceración hasta en acabado o remate, pasando por el de depilación, limpieza, curtición y secado.

Sello de caucho de la curtidora

La nave de 25x10 metros construida en su parte baja con mampostería recibida, disponía de dos grandes portones en dirección oeste-este y grandes ventanales. Puertas de dimensiones más pequeñas se situaban en la caras sur-norte. Precisamente en esta última orientación se añadió un volumen de unos 50 m2 que serían las oficinas y almacenes de la curtidora. La nave todavía en pie se ha utilizado como discoteca, encontrándose actualmente cerrada y en venta.

Imagenes de la curtidora

La curtidora disponía de los siguientes elementos de fabricación:

- Un bombo cilíndrico de madera de 1,90 m. de diámetro movido por un motor de 5,5 HP.

- Un molino cilíndrico de cuchillas de 25 cm. de diámetro para moler materias curtientes.

- Dos molinetas de 0,75 m de diámetro, de eje horizontal y de 1,80 m. de largo, movidas con un motor de 1,5HP.

- Cuatro banco o tejas de madera para descarnar los cueros a mano.

- Once depósitos rectangulares de cemento de 1,50 m. de profundidad, empotrados en el suelo, lo que equivalía a un volumen total de 38 m3. Cuatro de ellos para curtir, dos para remojar, dos para encalar, uno para lavar y dos para reserva de agua.

En 1944 fue tomada en arriendo por Francisco San Celedonio Fernández que, ese mismo año, se dirigió al Director General de Industrias en Madrid,solicitando poder trabajar los cueros de vacuno ante la escasez en la provincia de los de cabra y oveja inicialmente autorizados. Con una inversión de 125.000 pesetas había modernizado la fábrica incorporando:

- Una máquina de ablandar cueros, marca Elastich, de la casa catalana de Isidro Jufresa.

- Una máquina de abrillantar, marca Puliment, de la misma casa.

- Una máquina de rebajar cueros de la casa Bacas de Badalona.

La capacidad curtidora anual se establecía en 3.000 pieles de lanar y cabrío y 35.000 kg. de pieles de ganado vacuno.

Banco de teja para depilar manualmente.

Como materias primas para esas producciones se establecían en las siguientes cantidades.

-   Corteza de encina o roble               20 TN

-   Sal común                               10 TN

-   Cal viva                                10 TN

-   Mimosa y extracto soluble               45 TN

-   Grasa                                    2 TN  

La plantilla la componían siete trabajadores. Estamos pues ante una pequeña fábrica de curtición de carácter local. No sabemos cuándo se produce el cierre de la misma, siendo la década de los 60 cuando suelen desaparecer este tipo de pequeñas empresas ante la competencia de las grandes curtidoras.

Para finalizar debo agradecer la información facilitada por el vecino de Cabezón, Serafín Portugal, que me enseñó el inmueble de la curtidora. Serafín, que ya ha traspasado los 80 años, es un experto local, buen conocedor de la historia de Cabezón de la Sal. También me ha ayudado a conocer otras industrias locales como la fábrica de abarcas del barrio La Estación donde trabajó su padre, o la fábrica de alpargatas de Pérez Coterón en la misma localidad, que ya se han publicado.

BIBLIOGRAFÍA.

- https://biblioteca.org.ar/libros/cueros/descarnado.htm4

- Archivo Histórico Provincial de Santander. Fondo de Industria. Sección de bajas. Carpeta 123. Expediente 224. 


lunes, 11 de noviembre de 2024

CERÁMICA DE CABEZÓN, SA/TERREAL.CABEZÓN DE LA SAL

Cerámica de Cabezón S.A., fue una ladrillera cántabra fundada en 1947 por Cipriano Álvarez y los hermanos Pombo Noriega. Anteriormente, desde la mitad de los años 20, ya funcionaba una tejería mecánica fundada por Antonio García Santana, un gallego destinado en la oficina de Correos de Cabezón de la Sal(1).

Logotipo de la empresa

La inversión alcanzó el 1,2 millón de pesetas para configurar los secaderos, los almacenes, el molino y una batería circular de catorce hornos Hoffman. Navas del Turujal era una importante cantera de arcillas plásticas, muy estimadas en el mundo de la cerámica, que llegó a ocupar 55.000 metros cuadrados de superficie.

A principios de los noventa Bernardo Celorio pasó a tener el control de la sociedad invirtiendo en la renovación técnica y productiva de la misma. La fábrica ocupaba una superficie de 100.000m2, de los cuales 11.000 corresponden a la planta industrial, 24.000 a parque para el almacenamiento de producto acabado y materias primas. El resto corresponde a la cantera y a los viales de servicio.

Vista aérea de las instalaciones. Año 2010 

Eran tiempos donde apenas tuvo competencia en la región. Cerradas ya las fábricas de Trascueto, La Nueva de Sarón… prácticamente trabajó en régimen de monopolio,junto a Covadonga, SA de Muriedas.  

Se especializó en la fabricación de ladrillos caravista clinker vidriado, donde llegó a ser un líder nacional. Los ladrillos clinker son productos fabricados con arcillas especiales y cocidos a altas temperaturas, lo que hace que en su estructura cierre los poros, consiguiendo una baja absorción de agua, una alta densidad y una excepcional resistencia a la compresión.

De esas instalaciones salían al año cien mil toneladas de los ladrillos anteriores, de gama alta, utilizados en fachadas, que se repartían por todo el país

Vista de una de las naves,ya cerrada la fábrica

También ofertaba al mercado tejas, pero en este caso fabricadas en la Cerámica Virgen de la Peña, SA, también de su propiedad, a la que la dedicaremos otra entrada.

La empresa dedicó importantes esfuerzos a la creación y adaptación de productos mediante el diseño de nuevos elementos o de acabados, colores y procesos a las necesidades del mercado.

En el 2006 la multinacional francesa TERREAL compra las instalaciones cabezonenses, dentro de un proceso de concentración iniciado en nuestro país en torno de los fabricantes cerámicos, un sector muy atomizado. Eran tiempos de bonanza económica con un sector inmobiliario en pleno apogeo.

Logotipo de la multinacional francesa

Esta multinacional francesa, líder europeo en productos cerámicos, dispone de 14 fábricas en Francia, en Italia, en EE.UU. y en nuestro país, la fábrica de La Pera, en la provincia de Gerona. Da empleo a 3.200 trabajadores.

Con la compra de la empresa cántabra, el grupo francés pasaba a ostentar el liderazgo en la fabricación de ladrillo caravista en la zona norte de España, y extendía su presencia geográfica en nuestro país, limitada hasta ahora a la zona mediterránea.

Seis años mas tarde, diciembre del 2012, Terreal anuncia el cierre de las instalaciones cabezonenses, dejando en la calle a 39 trabajadores.

¿Qué pasó entre medias? La fábrica fue adquirida en pleno boom inmobiliario, poco antes de la crisis financiera iniciada a mediados del 2007 que llevó al colapso de la burbuja inmobiliaria en nuestro país, parando en seco todo a la actividad constructiva. Hoy no queda en Cantabria alguna empresa ceramista

NOTAS

- (1) Ansola Fernández, Alberto.2009. Industria y Mercado de Trabajo en la Comarca de Cabezón de la Sal (Siglo XX.) Centro de Estudios Rurales. Universidad de Cantabria.  

-  https://terreal.es/es

  https://mapas.cantabria.es/

https://www.cantabriaeconomica.com/sin-categoria/la-francesa-terreal-compra-ceramica-de-cabezon/

jueves, 7 de noviembre de 2024

INDUSTRIAS SOTILEZA, SA. SANTANDER

 

Se conoce como Industrias Sotileza -IS- una empresa que operó desde 1947 en la prolongación de la calle Carlos Haya, en unos terrenos pertenecientes a la antigua Junta de Obras del Puerto. Se ubicaba sobre una parcela de 3.000 m2, próxima al Deposito Franco donde disponían de depósitos alquilados.

Todavía se conservan elementos de esta antigua empresa, aunque convenientemente readaptados en los años 90, a los usos administrativos de la Autoridad Portuaria de Santander,su propietario,conocida popularmente como la nave Sotoliva, situada entre el barrio pesquero y la Biblioteca Central de Cantabria.

Cartón propagandístico del aceite

Los primeros años de su actividad se centraba en el aprovechamiento de los residuos de pescado para la obtención aceites de pescado, aceites vitamínicos, aceites para pinturas y grasa hidrogenada. Llegó a contar con el asesoramiento científico del biólogo alemán afincado en Santander, Gustav Kraemer, una autoridad en el campo del tratamiento de la madera donde se llegaron a fabricar en sus instalaciones los productos de marca Soitex y el Poimate, antes de que fundase su propia empresa CONQUIMASA, Conservación Química de la Madera SA y se instalase en Liébana.

A partir de finales de 1950 se especializa en la refinación de aceites vegetales, especialmente de oliva y soja, que comercializa a granel y envasado en diferentes formatos.

La industria contaba con una infraestructura industrial siguiente:

Deposito Franco (en régimen de alquiler):

- Un depósito de 50,9 m3 de 4,18x4,24 metros (altura y diámetro)

- Cuatro depósitos de 504,8 m3 de 7,99x8,97 metros (altura y diámetro)

- Una bomba de trasiego con motor de 10HP.

- Una tubería de 280 metros que unía la zona franca con la fábrica. 

Fábrica en Carlos Haya

La refinería contaba con neutralizadores, depósitos decoladores, filtros, depósitos autoclave para el secado y desodorización, depósitos refrigeradores y bombas de trasiego. En la sección de envasado contaba con una máquina lavadora mecánica con capacidad de 8.000 botellas diarias, dos máquinas llenadoras con capacidad de diaria de 4.000 botellas cada una y una máquina taponadora con capacidad de 8.000 botellas diarias. Esta ultimas maquinas eran de la casa catalana Santiago Domenech.

Vista de la nave-torre Sotoliva

Además, contaba con 10 depósitos de hierro de 56 m3 de capacidad cada uno, de 5 metros de altura y 3,60 metros de diámetro. Contaba también con un par de calderas de combustión de carbón, la primera, marca Field, y una segunda, mucho mayor, de Babcock & Wilcox,esta última de 90 m2 de superficie de calentamiento. Para su alimentación consumían al año 200 toneladas de carbón.

Las cifras de venta en 1959 fueron las siguientes:

-Venta de aceite de soja refinado a granel:1.800.000 kilogramos.

- Venta de aceite de oliva corriente a granel:2.200.000 kilogramos.

-Venta de aceite de oliva refinado envasado:20.000 kilogramos.

-Venta de aceite de oliva extrafino envasado:250.000 kilogramos.

Todos los productos que se comercializaban embotellados o enlatados lo hacían con la marca SOTOLIVA, salvo el aceite de soja que lo hacían con la marca TRES MARES. Las latas las comercializaban en formatos de 1, 2,5, 5 y 10 litros.

Formatos de enlatados del aceite

En la década de 1960 emprenden una campaña de márquetin muy agresiva con grandes anuncios en periódicos de Castilla y León y en los de Santander. Patrocinaban espacios de sobremesa en TVE y en las radios de Burgos, Bilbao y Santander. Organizaban rifas en los mismos dirigidos hacia un público femenino.

En esa década también refinan aceite de cacahuete que según su propaganda: era el aceite más noble después del de oliva. En 1983 la Escuela Superior de Administración y dirección de empresas (ESADE) les registran el diseño de las etiquetas con sus marcas.

Botella y lata para el aceite de oliva. Botella del aceite de cacahuete

Llegaron a patentar varios modelos de botellas (Bopis nºs 2.182 y 2.254) de 1978 y 1981, respectivamente.

Tenían una plantilla fija de una veintena de trabajadores y una eventual dedicada al envasado que les pagaban por hora trabajada. En esa década las cifras de venta anuales oscilaban entre los 90 y los 120 millones de pesetas.

¿Por qué cerraron esta empresa, en principio, de éxito?. Sabemos que desde 1968 refinaban y envasaban aceite en una planta situada en Villar del Rio, en la provincia de Córdoba. Lo hacían los mismos acionistas con otra sociedad denominada: Sotoliva, SA, asentada en esa ciudad.

Aceite de oliva envasado en Córdoba. 

En 1980 la fábrica fue comprada por la firma Carbonell que la cierra y la traslada a Alcolea. Carbonell, en 1991, registra la marca: SOTOLIVA…SABOR CON GUSTO, posiblemente debido la calidad de los aceites de la ya desaparecida Sotoliva.

Registro de marca por la aceitera Carbonell

Finalmente, creo que la factoría santanderina cerró por los mismos motivos que lo hicieron todas las de alrededor. La zona se estaba convirtiendo en el espacio de desarrollo habitacional de la ciudad de Santander y fueron expulsando una tras otra todas las industrias.  Seguramente se la consideraba una industria nociva al quemar 200 toneladas de carbón al año para alimentar las calderas.Lo hace a finales de los 80.

NOTAS

- Las imágenes de los periódicos sobre los productos Sotoliva se han obtenido de diversos periódicos en: https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/resultados_ocr.do

- La relación de patentes, tanto de Industrias Sotileza SA, como la de Carbonell y Cía. de Córdoba, SA, se han obtenido en:  https://spain.iprgazettes.org/

- Archivo Histórico Provincial de Santander. Fondo de Industria, sección de bajas. Carpeta 129.Expediente 870.